El Jueves Santo iniciamos las celebraciones del Triduo Pascual, compuesto por Viernes Santo, Sábado Santo y Domingo de Resurrección. Cada día se conmemora de una forma especial un aspecto del Misterio Pascual.

¿Qué celebramos el Jueves Santo?

La Última Cena. Jesús se reunió con sus discípulos para celebrar la Pascua judía, pero orientó la celebración hacia la Nueva Pascua, hacia la Eucaristía, que confió a sus discípulos: “Tomad y comed: esto es mi Cuerpo que será entregado por vosotros. Tomad y bebed… Haced esto en conmemoración mía”.

El Mandamiento Nuevo del Amor. El gesto de lavar los pies a los discípulos no podremos repetirlo este año, debido a la pandemia. Pero recogeremos las palabras de Jesús: “Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado”.

La Eucaristía y los sacerdotes. Cada vez que nos reunimos para celebrar la Eucaristía actualizamos lo que hizo Jesús en la Última Cena. Jesús concede a los sacerdotes el don de poder presidir la celebración de la Eucaristía reuniendo al pueblo de Dios.

La oración de Jesús en el Huerto de Getsemaní. Tras la Última Cena Jesús va a Getsemaní a orar junto con los 11 (Judas había abandonado el Cenáculo para ir a entregarlo). Allí reza para pedir fuerzas a su Padre del cielo y poder cumplir su voluntad. Allí experimenta el abandono de sus discípulos, que no pueden estar en vela ni una sola hora.

Nosotros acompañamos a Jesús participando en la Eucaristía de la Cena del Señor, por la tarde, y acompañando a Jesús en alguna Iglesia o en nuestras casas hasta la celebración del Viernes Santo.