Portal-ATal es la inscripción grabada sobre la losa sepulcral de este paúl, que repo­sa en Corbiéres (diócesis de Chambéry) esperando la resurrección. 1976 es el año cincuentenario de la muerte del P. Portal (19 de junio de 1926) y del Cardenal Mercier (23 de enero de 1926).

No es ceder a la moda retro cele­brar el acontecimiento «de forma sen­cilla, pero densa, como se celebra un sacramento, memorial del pasado, pa­labra para el presente, profecía del porvenir» (P. Congar), sino que es sim­plemente dar gracias a Dios por haber concedido a Fernand Portal ser dócil a instrucciones de cuya asombrosa jus­teza anticipatoria y actualidad nos apercibimos hoy.

Esta nota, preparada por el Secre­tariado Francés para la Unidad, quisie­ra ayudarnos a entrar en dicha celebra­ción y a reforzar nuestras conviccio­nes ecuménicas, dejando ante todo ha­blar a este precursor y a quienes le conocieron, bajo la rigurosa guía de los testimonios históricos. «La obra no es separable de su ejecutor: llegar a conocer a éste es iniciarse al mismo tiempo en los métodos por él emplea­dos para indagar las condiciones ade­cuadas al éxito y logro de su obra» (Abbé H. Hemmer, 10 de julio de 1926).

I.—Hablan los testigos

Pierre-Henri Simon:

«Este asombroso paúl militaba desde 1890 en pro de la unificación de las Iglesias y del Ecumenismo, que sería, setenta años más tarde, gloria del pon­tificado de Juan XXIII. Esto quiere de­cir que el P. Portal se había anticipado extrañamente a su época, y su joven discípulo, Pierre-Henri SIMON, se abrió a un aspecto insospechado hasta en­tonces de la Cristiandad y del Catoli­cismo. Gracias a este hombre eminen­te —la imagen sacerdotal más hermosa, que dice haber conocido—, Pierre-Henri SIMON evitó sin duda la grave crisis que puede atravesar un alma ‘cuando el acto de fe de una infancia efectiva­mente católica choca bruscamente con­tra las ideas y los problemas de una amplia cultura profana’» (André Rous­sin, Elogio de P.-H. SIMON en la Aca­demia Francesa el 2 de mayo de 1974). Robert FLACELIERE:

«El P. Portal es uno de los cinco o seis sacerdotes de Jesucristo que me han hecho y mantenido cristiano. Con­servo un gran recuerdo de las reunio­nes del grupo TALA en su apartamento parisino y en Gentilly, entre 1922 (fecha de mi ingreso en la ECOLE NORMALE) y 1925 (fecha de mi salida para Atenas). No creo haber faltado jamás a ninguna de estas reuniones y retiros, si la me­moria me es fiel. Una de las sesiones más memorables fue aquella en que, en Gentilly, el Padre arregló astutamen­te, a propósito de las misiones, una es­pecie de confrontación entre Georges GOYAU y el Padre LEBBE» (carta iné­dita, 16 de marzo de 1975).

Marcel Legaut:

«Me he interesado siempre honda­mente por las cuestiones religiosas: de manera más directa fui iniciado en es­tas cuestiones por un paúl, el P. Portal, quien fue mi padre espiritual en el pleno sentido de la palabra. Todas las cuestiones que luego he formulado nacieron allí, en contacto con él, en la atmósfera de la crisis modernista. Mi encuentro con el P. Portal, entre 1919 y 1926, fue el punto de partida de mi interés por la unión de las Igle­sias ( )» (Questions á… réponses de .., páginas 30 y 133, Aubier).

Jean Guitton:

«La segunda etapa de mi iniciación ecuménica se produjo a través del Pa­dre Portal, quien, hacia 1925, me dio a conocer a Lord Halifax. Curioso perso­naje, este padre paúl, que no parecía en absoluto escogido para el papel que Dios le reservaba: la dirección espiri­tual en una gran escuela y el trabajo por la unión de las Iglesias. No era in­telectual, ni teólogo, ni diplomático, ni historiador, ni poliglota. Pues este hom­bre, que tan bien sabía hacer charlar a otros, recuerdo que por lo general permanecía callado. Lo que había de peculiar en él era, junto a un tesón ce- yenes, un alma abierta al porvenir» (Dialogue avec les précurseurs, p. 13).

Yves Congar:

«No conocí al P. Portal, pero me atra­jo vivamente su personalidad espiritual. Los psicólogos hablarían tal vez de la necesidad de identificación con un mo­delo. Había yo seguido, en las revistas y en la prensa, el desarrollo de las conversaciones de Malinas; éstas se me representaban como una especie de ideal.»

II.—Cronología del padre Portal

  • 1855: (14 de agosto.) Nace Fernand Etien­ne PORTAL en Laroque (Hérault), dió­cesis de Montpellier, en las Basses-Cé­vennes.
  • 1858: Se presenta, de inmediato, la incerti­dumbre del rumbo de su vida. A la edad de apenas tres años su salud, gra­vemente comprometida, queda grava­da por una debilidad permanente. Una robusta fe impulsa a su padre a hacer, en plena noche, una peregrinación a Notre-Dame du Suc (antiguo santuario de Cévennes), «para pedir un milagro». El P. Portal llegará a escribir estas sorprendentes palabras: «Jamás agra­deceré bastante al buen Dios el haber estado enfermo. Todo sirve para que la Providencia nos conduzca a donde quie­re, tanto los sucesos favorables como los adversos, la salud, la enfermedad y, con frecuencia, la prueba de la enfer­medad más seguramente que la buena salud.»
  • 1868: Año en el Seminario Menor de Beau­caire (Gard).
  • 1869-1874: Seminario Menor de Montpellier.
  • 1874: (14 de agosto.) El día en que cumple sus 19 años Fernand Portal ingresa en la Congregación de la Misión. «No ten­go ahora más que un deseo: el de con­vertirme en hijo de San Vicente», dice.
  • 1880: (22 de mayo.) Recibe la ordenación sacerdotal y el nombramiento de pro­fesor de filosofía en el Seminario Ma­yor de Orán.
  • 1882: Enseña teología en el Seminario Ma­yor de Cahors.
  • 1886: Hemoptisis y, a continuación, reposo en Lisboa.
  • 1889: (Octubre.) Convalecencia en Madera. En el asilo de Funchal, que adminis­tran las Hijas de la Caridad, primer encuentro con Lord Halifax, quien vie­ne acompañado de su esposa para que reciba asistencia su hijo, afectado de tuberculosis: «Este seglar anglicano te­nía un alma de apóstol, repleta de amor de N. S. Jesucristo y ansioso de promover la gloria de su Maestro» (P. Portal). Comienzan entonces las Con­versaciones de Madera, que anuncian las Conversaciones de Malinas. «Al me­nos una vez por semana íbamos cam­po adelante adonde nos conducían los caminos. En charlas interminables, o más bien verdaderas conversaciones, vertíanse nuestras almas una en otra para unirse más estrechamente… Ha­blábamos un poco de todo, pero todo nos devolvía al centro, a Nuestro Se­ñor, a su Iglesia, a las desdichadas di­visiones que entristecían la Cristiandad. Yo no tenía más que una noción muy vaga de la Iglesia Anglicana… Bajo ese aspecto tenía que aprenderlo todo. Lord Halifax había de ser para mí un maes­tro incomparable» (P. Portal).
  • 1890-1912: Campaña Anglo-Romana. ¿Por qué el vocablo campaña? «Ciertas veleidades de seguir la carrera de las armas ha­bían dejado al P. Portal la obstinación y rectitud de un buen estratega que, de acuerdo con Lord Halifax, lanzará la pequeña campaña en pro de las ordena­ciones anglicanas» (J. Bernad). «Las fe­chas de 1890 hasta 1912 fueron dictadas por el mismo Portal: en 1890 acontece el encuentro con Lord Halifax, la reve­lación de un mensaje que proclamar, de una obra que promover. En 1912 se toma la prudente y largo tiempo ma­durada determinación de detenerse por el momento y aguardar circunstancias más favorables, como aguarda el campesino la llegada de la primavera» (R. Ladous). Sabido es que después de la bula Apostolicae Curae de León XIII, la cual declaraba inválidas las ordena­ciones anglicanas, surgieron de nuevo circunstancias favorables tras la entre­vista del P. Portal, de Lord Halifax y del Cardenal Mercier (19 de octubre de 1921).
  • 1896: (14 de julio.) El P. Portal pronuncia en Londres una conferencia en la que dice: «La unificación corporativa es posible. Es necesaria para contribuir al acercamiento de los grandes núcleos religiosos formados por Inglaterra, Ru­sia y Roma.»
  • 1897: El P. Portal enseña en el Seminario Mayor de Cahors, donde el abate GRA­TIEUX, después eminente eslavófilo, se convierte en discípulo suyo.
  • 1898: El P. Portal, Superior del Seminario Mayor de Niza a instancias del obispo, Mons. Chapon; se le nombra luego Su­perior del Seminario Universitario de San Vicente de Paúl en París.
  • 1904: Sale el primer número de la Revue Catholique des Eglises, que funda el P. Portal tras haberse visto obligado a abandonar la dirección de la Revue Anglo-Romaine, creada en diciembre de 1895. «Escribió poco…, pero en cierto sentido todo es de él, pues él lo eligió» (Gratieux).
  • 1905: Portal se encuentra en plena refriega modernista. Bajo el influjo del angli­cano Birbeck se abre al mundo eslavo y a la Ortodoxia.
  • 1907: Mme. Gallice visita por primera vez al P. Portal. Con ella y algunas otras señoras, que se convertirán más tarde en las Dames de I’Union, fundará la obra de Javel, para niños desampara­dos. «San Vicente de Paúl se encontra­ría en su casa dentro de este pobre reducto convertido en nuestro hogar», dice el P. Portal.
  • 1908: Tras el decreto Lamentabili y la en­clíca Pascendi, de Pío X, el P. Portal tiene que abandonar el Seminario de Saint-Vicent. Se instala en rue de Gre­nelle: «El contacto con los normalistas se ha hecho consejero espiritual del grupo TALA de la ECOLE NORMALE­y con la obra popular de Javel ampliará el contacto ecuménico del abate, quien, pese a la iniciativa de vincular unas con otras las diferentes actividades, avanza con lentitud, enderezará la cau­sa de la Unión hacia la presencia en el mundo actual y hacia el acceso a los pobres» (J. Bernad).
  • 1910: Conferencia de las Sociedades pro­testantes de Misiones en Edimburgo. Un participante asiático dice a los occidentales: «Vosotros trajisteis vues­tras divisiones. Nosotros os pedimos que prediquéis el Evangelio y dejéis que Jesucristo suscite mediante el Es­píritu Santo una Iglesia libre de todos los ismos con los que mezcláis la predi­cación del Evangelio entre nosotros.»
  • Después de 1915: El P. Portal funda las Dames de l’Union: «Nuestro Señor se encarnó por amor; pero además se hizo pobre. Se hizo pueblo. No sólo hizo bien al pue­blo; se incorporó a él. Debéis incorpo­raros al pueblo, ser del pueblo, com­partir sus penas, asumir sus intere­ses, servirle.»
  • 1920: Encíclica de la Iglesia de Constan­tinopla a todas las Iglesias del mundo en favor de la Unidad. Llamada de los obispos anglicanos reunidos en Lam­beth: «Creemos que Dios quiere la comunión. Que todos los cristianos se unan para manifestar al mundo la uni­dad del Cuerpo de Cristo por la que El rogó.»
  • 1921-1926: Conversaciones de Malinas, término, debido al Cardenal Mercier, de las Con­versaciones de Madera y de la Campa­ña Anglo-Romana.
  • 1924: (17 de junio.) Carta del Cardenal Mer­cier a sus diocesanos: «Por nada del mundo quisiera yo dar pie a que uno de nuestros hermanos separados dijera que ha llamado confiadamente a la puerta de un obispo católico romano y que este obispo se negó a abrirle.»
  • 1925: (18-19 de mayo.) Réplica del Cardenal Mercier a Dom Lambert Beauduin: «La Iglesia Anglicana es una realidad his­tórica y católica que constituye un todo homogéneo: no puede ser absor­bida ni fusionarse sin perder el carác­ter propio de su historia. Y de otro lado esta Iglesia está fuertemente vinculada a la Sede de Pedro desde sus orígenes… Hay que decir con toda verdad que una Iglesia Anglicana separada de Ro­ma es una herejía histórica tan inad­misible como una Iglesia Anglicana ab­sorbida por Roma.»
  • 1926: (23 de enero.) Muerte del Cardenal Mercier en Malina. (19 de junio.) Muerte del P. Portal en París, 112, rue de Lourmel. Desde el año siguiente descansa en la cripta de la Iglesia de Cristo Redentor de Cor­biéres (Diócesis de Chambéry).
  • 1927: Encíclica Mortalium Animos, de Pío XI, que pone fin a las Conversacio­nes de Malinas.
  • 1934: (22 de enero.) Muerte de Lord Hali­fax. La víspera había dicho: «Ojalá viniera un gran papa que dijese: olvi­demos el pasado…, pongamos proa a alta mar…!»
  • 1959: (25 de enero.) Juan XXIII anuncia el Vaticano II: «Promover la restauración de la Unidad entre todos los cristianos es uno de los fines principales del Con­cilio» (Introdución al Decreto sobre el Ecumenismo, 21 de noviembre de 1964).

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