Este año hemos ido de excursión con los alumnos de 1º ESO al lugar de nacimiento de San Vicente de Paúl. Nos parece importante que todos los alumnos conozcan este lugar, por eso hemos elegido este curso para ello.

Nuestro propósito es que al comenzar la educación secundaria, habilitar un encuentro de convivencia entre los alumnos, junto con un breve conocimiento sobre la vida de San Vicente, su legado, los PP. Paules, Hijas de la Caridad, en un lugar entrañable: su casa natal.

El viernes 3 de junio hacia las ocho y media de la mañana salimos de Barakaldo con sesenta y dos alumnos, tres profesoras y el P. Corpus, que ejerció de guía experto y nos explicó con todo detalle los lugares que fuimos recorriendo.

Después de una breve pausa para almorzar, llegamos al Berceau, lugar de nacimiento de San Vicente de Paúl, que significa “cuna”.

Distribuimos a los alumnos por grupos para poder trabajar en equipo, un material sobre la vida de San Vicente, el carisma vicenciano, las obras del santo y su repercusión actual.

Tres grupos comenzaron la tarea mientras el otro grupo realizaba una visita explicativa con el P. Corpus, turnándonos hasta completar todos los alumnos y profesoras.

En la visita, pudimos ver la casa donde nació, una casa típicamente landesa con su entramado de madera a la vista. En su interior, las habitaciones y cocina, todo bien dispuesto, con algunas pertenencias del santo y un oratorio, lugar de su nacimiento, en el que rezamos una oración y le pedimos su intercesión.

Cercana a la casa nos encontramos una encina milenaria, probablemente un roble, que sabemos con certeza que existía en su tiempo, seguro que el joven Vicente tuvo que arrimarse más de una vez a ella para cobijarse en su sombra.

La capilla, construida después de su canonización, está situada junto a la casa natal. En el frontispicio podemos leer “¿Que llegará a ser este niño?”, expresión de admiración del Evangelio que se aplica aquí a San Vicente.

A las 12.30h, nos reunimos todo el grupo para celebrar una eucaristía íntima y cercana, donde pudieron participar los alumnos. Al acabar la celebración, nos hicimos la foto oficial en la puerta central de la capilla.

A continuación, fuimos todos hacia el extenso jardín, rodeado de árboles, para comer los bocadillos, relajarnos un poco y cómo no, partidos improvisados de alumnos.

Después del tiempo de descanso, nos encaminamos, a menos de un kilómetro, a la iglesia de Pouy, lugar de bautismo de San Vicente. Sus preciosas vidrieras nos recordaban algunos sucesos importantes de la vida del santo.

Regresamos al autobús aparcado en el Berceau y nos dirigimos hacia Zarautz, donde los alumnos disfrutaron de dos horas de playa con baño incluido, ya que el tiempo nos acompañó durante todo el día.

Terminamos la jornada degustando un helado artesano en el paseo marítimo y nos encaminamos sobre las 20:30 h. hacia el autobús, que nos conduciría de vuelta a Barakaldo.

Una jornada estupenda que nos ha acercado mucho a la figura de San Vicente de Paúl, que nos aviva el espíritu vicenciano y que los alumnos recordarán con cariño.

Begoña Gorostiaga.

Coordinadora de Pastoral.