Con el fin de que los alumnos sean sensibles ante la realidad que viven personas de su misma edad en países y situaciones en vías de desarrollo, organizamos ayer el BOCATA SOLIDARIO.

Con esta iniciativa hemos conocido un poco más la labor de los Misioneros Paúles en Honduras, descubierto algunas de sus necesidades y nos hemos sentido solidarios en un proyecto común, aportando nuestro granito de arena.

En concreto, con el dinero recaudado, 1412,20 euros, ayudaremos económicamente al “Programa de Ayudas al Estudio”, que funciona desde el año 1989, y que está dirigido a jóvenes, niños y niñas provenientes de las aldeas de montaña de las Parroquias del Sagrado Corazón de Jesús (Puerto Cortés) y de Santiago Apóstol (Cuyamel), en el Departamento de Cortés, República de Honduras.

Lo recaudado mediante esta actividad será enviado íntegramente a la Misión de Honduras junto con otros donativos y aportaciones voluntarias dentro de la misma Campaña de Solidaridad que se extenderá hasta el día de la fiesta del Colegio. El de ayer, fue un día en el que todos juntos, profesores, alumnos y personal, comimos en el recreo el bocata, como un gesto de compartir con jóvenes y niños que están estudiando gracias al Programa de Ayudas al Estudio en Honduras, y al estilo del mismo carisma vicenciano, como parte de la gran Familia de San Vicente de Paúl.

Agradecer a la empresa Gasca, que se encarga del servicio del comedor, su colaboración en esta iniciativa, y a toda la comunidad educativa su apoyo y colaboración.